No se dormir sin soñarte
ni despertar sin desear tu sonrisa.
Que echo de menos
nuestros abrazos rotos
y ni lagrimas ni risas
tienen sentido sin ti.
Que bebo la vida de tus calles
y me como a mordiscos tu mirada
Y ya no se como cantarle al viento
para que vuelvas
Que no quiero coleccionar
ramos vacíos
ni cielos sin estrellas,
ni soledades por bandera.
Te necesito, sí,
pero no se que precio pagar,
que ya he vendido
mi corazón por dos besos
y mi alma,
por una noche más.











